¿Valen la pena las redes inalámbricas?
Llevo cierto tiempo dándome de cabezazos contra las intangibles redes Wi-Fi. Si, esas que deberían ser la panacea de la conectividad muy por el contrario, últimamente me tienen de hijo. Los que hayan leído la saga: “Cómo mejorar tu red inalámbrica” (Aquí las partes dos, tres y cuatro), sabrán que no es por falta de mérito precisamente, le he dedicado tiempo a la cuestión y mucho.
Yo, que me llenaba la boca y con el pecho henchido decía: “Si, lleváte este que cubrís toda tu casa seguro” al que me venía a preguntar por un router Wireless, pasé de ser cauteloso a completo cagón y de cagón a pesimista. Si aun después de toda mi mala onda el cliente hace caso omiso y se termina comprando un router o punto de acceso Wi-Fi, al menos cuando no funcione como se suponía ya no será mi responsabilidad.
Y es que a la hora de hacerte de una red inalámbrica funcional hay dos preguntas que son vitales:
- ¿Podés pagar equipamiento de alta gama?
- En caso de que no: ¿Necesitás transferencia de archivos o solo acceso a internet?
Si necesitás transferir archivos con frecuencia por que usás tus PC “en red” o por que dependés de un sistema o aplicación que trabaja en modo cliente-servidor, se abre un amplio abanico de posibilidades entre las cabría destacar:
- Cableá
- Ni se te ocurra Wi-Fi
- No, 802.11n tampoco.
Al viejo cable UTP todavía no hay con que darle. Ni teniendo el mejor equipamiento podés asegurar que la señal no se va a llenar de ruido cuando enciendas el microondas o que en determinado punto de tu red te quedes directamente sin cobertura por que la señal hace sapito en el caño del calefactor para terminar rebotando y dispersándose en ese portaretratos con la foto de la abuela. Todo lo anterior dependiendo a su vez del clima que te tocó en suerte, que si mucho o poco viento, calor, humedad, tormenta eléctrica, etc.
Yo en particular llevo gastados unos u$s 250 en equipamiento para proveer de conectividad inalámbrica a mi casa –que no es mucho, pero es mucho mas que lo que suele invertir un usuario doméstico en este tipo de cosas- y aun así todavía tengo zonas débiles donde antes había puntos muertos. En estas zonas débiles no tengo “red” pero tengo “internet”, es decir, el ancho de banda del enlace me sobra para usar internet (Suelo disponer de entre 600 y 700 Kilobytes por segundo de ancho de banda para una bajada de internet que con suerte y viento a favor me da 364 Kilobytes por segundo) pero ni remotamente me alcanza para hacer un uso mínimo de la red. Mandar a imprimir un documento a una impresora remota puede demorar hasta dos minutos, mover un par de Gigabytes por la red es directamente impensable.

(Señal de WiFi, el objetivo – Imagen Nicolas Nova)
De la mano del aluvión de portátiles que se han vendido recientemente viene una cantidad similar de routers inalámbricos de gama media-baja o baja y el consiguiente descontento de los usuarios: “¡Pero si en la caja decía hasta 75 metros!” -Si, a 75 metros llega el último aliento, la última pendejésima de señal y eso un día de sol, sin viento y poniendo el router en el arco de un estadio de fúbol y tu notebook en el área del equipo contrario- o está el otro que lo puso para su nueva notebook y ahora descubre que su sistema de gestión basado en red es inutilizable desde la portátil por la falta de ancho de banda.
Ni siquiera los mentirosos 308 mbps de una 802.11n de las mas cojudas pueden contra un par de paredes de tabique con armazón de aluminio de por medio que a 10 metros de distancia ya la redujeron a 5.5 mbps con suerte así que cada vez con mas frecuencia me encuentro cableando en empresas para reemplazar lo que iba a ser EL futuro por que simplemente no funciona. Si bien el futuro ya está aquí, parece que viene descalzo y en pelotas a hacer fuego rozando dos maderitas.
Lo mismo está pasando con las conexiones GSM/3G a todos los niveles: Desde usuarios comunes y silvestres que se dan de baja por que al fin terminaron de pagar el contrato por un año con el que los empernaron, hasta empresas –como me pasó la semana pasada- que ni siquiera con un Cisco 800 3G y una antena del tamaño de una vela de windsurf pudieron hacer un uso medianamente decente del servicio de internet “movil” como enlace primario.
Resumiendo un poco: Estrujarle un ancho de banda decente como para usar dos o mas PC en red a un enlace inalámbrico con la idea de emparejarlo con la performance de un buen cacho de cable o fibra es imposible sin gastarte un buen fajo de verdes en antenas.
Si necesitás un enlace robusto: Cableá.
Si necesitás que funcione siempre y en todas los puestos de trabajo: Cableá.
Si únicamente necesitás internet, -al menos por ahora que en Argentina como mucho tenemos bajadas domésticas de 6 mbps salvo por algún que otro suertudo al que la varita mágica le proveyó de 20 mbps o mas- entonces el router Wi-Fi es para vos.
¿Valen la pena realmente las redes inalámbricas? Partiendo de la base de que mas tarde o mas temprano todo usuario –o la gran mayoría al menos- necesitará transferir información entre dos PC usando este tipo de vínculo, hoy en día al que me pregunte le digo que no.
Sería buenísimo que nos cuenten ustedes, los lectores, si pudieron dar en la tecla, si encontraron el routercito mágico de gama baja pero que cumple lo que promete.
Al que le funcione bien la red inalámbrica a mas de diez metros: ¡Que tire la primera piedra!
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Por ese motivo, cuento con 2 equipos en mi casa, una desktop, una notebook, ojo con el ipod tambien robo ancho de banda cuando bajo web-adas por mediafire. por ese motivo digo que se la aguanta. Aparte justamente es para mi , no para un cliente. En caso contrario saltamos directamente a cablear.
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Herjules, No me estaba refiriendo a si funcionan o no para conexiones a internet si no a como se comportan a la hora de un uso cotidiano típico en red, es decir: Mover información de un dispositivo a otro, en esos casos, o te vas a medio metro del emisor de la señal o te conectás con un cable (O dejás copiando y volvés dentro de un par de horas :D).
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juajua, la ultima MALA experiencia fue haciendo una copia desde la pc hacia la notebook de unos 80gb, pero la hice por red, ni lo intente por wifi ya que no terminaría jamas.
ahh cierto, me refería a mala experiencia porque una vez que termino de copiar todo murio mi disco de 1 TB. no me pregunten el porque….. solo murio, se desconoce si fue por causas naturales y/o sobrecalentamiento del mismo.