¿Será que CANTV me dejará algún día pagar el teléfono?
Por Renata Franco (@renata_franco)
Cantv es la empresa de telefonía más grande de Venezuela. En aquellos días cuando todavía no habían llegado los teléfonos móviles (o celulares, como les llamamos acá) esto era lo único que había. Esta misma empresa creó lo que ahora se llama Movilnet en la década de los 90’s y cada uno se ocupa de un área en particular: el primero en telefonía fija e Internet, el segundo de sistemas móviles.
Luego de darles esa pequeña introducción para los que no viven en Venezuela, déjenme decirles que estas empresas cada vez apestan más. La realidad es que yo no sé si las cosas han empeorado gradualmente o es que antes no me fijaba tanto en esas cosas porque no era “grande” y por lo tanto no tenía responsabilidades como ir a pagar la factura del teléfono del mes.
Les voy a contar lo que me ha venido pasando estos días. Recientemente mi mamá me pidió que le fuese a pagar lo que debía en su teléfono fijo. Hace unos años podías ir a una de las muchas taquillas que había en toda la ciudad para hacer el pago rápidamente, pero ahora que me ha tocado hacerlo me di cuenta que han desaparecido, o al menos las dos que yo visité, donde solía hacer los pagos antes, se desvanecieron completamente. Por ahí ya llevaría dos intentos fallidos de pagar la deuda de 30 Bolívares (que apenas son unos 7 dólares a cambio oficial).
Ayer decidí que bueno, era hora de ir a la sede oficial y una de las principales de CANTV a hacer el pago desde ahí de una vez. Cuando fui, a las 11:45 de la mañana, ya estaban cerrados porque el horario que tienen es hasta las 11:30 de la mañana y de la 1:15 a 4 de la tarde. Muy bien, no decidí que esos tres intentos fallidos me patearan la moral, después de todo me estoy acostumbrando cada vez más que las cosas en Venezuela sean manejadas por ineptos y de ahí no puede salir nada bueno. Pero lo que me sucedió hoy fue simplemente el colmo y parecía sacado de otra dimensión donde la gente dice cosas sin sentido.
Llego a la sede que estaba cerrada ayer y por fin estaba abierta. No habían muchas personas y el sistema es el siguiente: acércate a decir qué es lo que vas a hacer con un hombre que tiene números para darle a la gente, de esta forma quien te atienda ya sabrá qué proceso harás y todo funcione más rápidamente y mientras tanto te sientes a esperar o lo que quieras hacer. Esto en la realidad no funciona tan bien como parece.
Yo llegué y le digo al señor de los números (voy a llamar así a este hombre de 50 y pico de años con un peinado parecido al de El Puma, con una muy mala actitud):
-“Buenas tardes, señor, vengo a pagar un teléfono fijo y ver si este equipo -un teléfono ‘fijo’ prepago- todavía tiene línea y si necesita ser activado”.
El señor de los números me pide el número de teléfono que pagaré y procede a darme un papelito con el número que me toca. A todas estas ni me miró, seguramente es que ando sin peinarme o algo.
Cuando me da el papelito, le pregunto:
-”Señor, ¿con este número me atenderán para hacer ambas cosas?
-”Sí” – mientras voltea los ojos.
Me siento, espero unos 5 minutos, no fue mucho tiempo y me atiende un hombre que tenía unos 10 minutos riéndose con un compañero de trabajo (claro está). Me acerco y le comentó sobre las dos cosas que quiero hacer.
El tipo me responde:
- Mi amor, con este número solo puedes hacer un requerimiento. Si tu quieres hacer dos cosas tienes que tomar dos números. En este momento tienes que decidir si quieres hacer el pago del teléfono o si quieres ver qué pasa con ese equipo que cargas.
Me quedé un momento en estado #AhOk, luego pensé rápidamente de dónde sacaba él que yo era “su amor” y le respondo:
- Pero el señor de los números me dijo que con este número podía hacer las dos cosas. De hecho, le pregunté que si de verdad podía para evitar esto y él dijo que sí.
- Bueno, pero no se puede.
- ¿¡Y eso no es como ridículo!?- dije en modo Renata-se-pone-histérica-y-todos-se-enteran.
- Bueno, pero así funciona el proceso.
Conté hasta 10, me calmé y le dije que me atendiera con el problema del teléfono pre-pago. Sinceramente eso no le llevó ni 5 minutos y de inmediato me mandó a buscar otro número donde ahora había cola (o el deporte favorito de los venezolanos) porque el señor de los números estaba echando los chismes y muerto de risa con otro tipo más fuera de su escritorio.
Las 4-5 personas en la cola nos veíamos con cara de indignación porque gracias al señor de los números que caminaba en cámara lenta batiendo su melena hasta su escritorio. Atiende a las personas delante de mi, todas con voz susurrante y lo que aparenta ser miedo, lo que hace que alimenten el comportamiento pedante del señor de los números y cuando llega mi turno decido decir bien alto:
-Señor, yo le pedí un número para pagar el teléfono y también para resolver el problema de este teléfono y cuando llegué a la taquilla ese otro señor me dijo que él solo me podía atender con una petición y que yo tenía que venir de regreso acá a pedir otro número para poder pagar el teléfono. Yo le pregunté a usted muy bien que si este número me servía para ambas cosas y usted dijo que sí. ¿Entonces, cómo es la guachafita?
- Yo puse en el sistema los dos requerimientos. Si él no quiso atenderla, no es mi problema. Yo hice mi trabajo.
Después de discutir un rato le dije que me diera el otro puto número para poder terminar de pagar el teléfono y que no me interesaba perder mi tiempo en peleas.
- Igual va a tener que esperarse porque no hay línea. *Inserte redobles*
O sea, que unos minutos antes cuando me dieron mi número que supuestamente podía servir para hacer ambas cosas, sí había línea y podía hacer mi pago, pero no lo pude aprovechar porque Inepto 2 no le dio la gana de hacer las cosas, y porque Inepto 1, digo, señor de los números, no le da la gana tampoco de resolverme el problema. A todas estas, y como siempre, salí histérica mientras todos me veían susurrando y con miedo de exigir sus derechos como yo intenté hacerlo.
Esta es la misma empresa que trabaja con Movilnet (que tiene demasiados clientes porque en Venezuela hasta los mendigos tienen 2 y 3 móviles, es como si fuese una epidemia) y que también debes pedir un número con tu requerimiento, ya saben, para evitar tener que hacer colas inútiles que casan sin necesidad a las personas, que les hace perder la paciencia, pero en vez de darle los números a las personas los hacen igual pararse en una cola con 20-30 personas por al menos una hora porque aparentemente en la mente de esta gente no entra la idea de optimizar el proceso para hacer que el cliente esté más cómodo. También es la misma empresa que tiene zonas altamente pobladas donde no llega su servicio de Internet porque “la central está muy lejos y solo llega a las urbanizaciones que están justo al lado” o que todavía dan servicio de 256Kb/s a sus clientes, como el que tengo yo donde vivo por la misma razón, y que me hace sufrir todos los días porque no puedo trabajar cómodamente.
Estoy muy segura que de aquí a unos días el teléfono de la casa de mi mamá será cortado a la fecha que ellos decidan hacerlo, porque para cobrar sí son muy hábiles y puntuales, pero ni siquiera cuando les vas a dejar dinero a ellos te pueden atender de la manera debida.
Al final, después de intentar 5 veces para pagar el teléfono no pude hacerlo y, a decir verdad, ya no tengo ni ganas de hacer este favor para mi madre. No tiene nada de sentido que por flojera de estos humanos que seguramente deben exigir aumentos y deben quejarse porque no les pagan lo suficiente, pero que tienen todo tipo de beneficios (como que no puedan despedirlos nunca jamás porque la ley lo dice así) que el “jefe”, a.k.a El Gobierno les da, no hagan su trabajo como es debido. ¿Cómo es que tienes 50 y pico años y tu trabajo es darle papelitos a la gente con numeritos para que los atiendan y puedes arruinarlo completamente?
Yo no sé si este tipo de cosas pasa en otros países, pero lamentablemente algo que me tiene muy decepcionada es que en Venezuela cada vez más todo funciona de esta manera, y no importa si estamos hablando de una entidad del gobierno como Cantv, o si es un lugar privado o incluso una franquicia gringa, porque hasta el McDonald’s funciona mal, ¿por qué? porque es atendido por venezolanos flojos que no tienen ni un poco de ganas de decirte “buenas tardes” y sonreírte para hacer que te sientas bienvenido al llegar.
Viendo el lado bueno, el plan móvil para mi Android sigue siendo económico y muy generoso, pero, ¿lo barato de los planes hacen que nos tengamos que castigar con estas personas ineptas para atender el cliente?
Renata Franco es una blogger venezolana responsable de Artescritorio y colaboradora en muchos otros blogs. No usa Facebook, pero puedes seguirla en Twitter o en Google+
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Aparentemente el servicio público es malo en muchas partes del mundo.
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Totalmente de acuerdo, al menos en ecuador, todos los servicios son así… Desde el Agua hasta el cable.
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