La pérdida de relevancia del Mhz.
En una época, la velocidad de reloj del CPU era lo que más importaba.
Hablo en general y por aquel que no tenía tantos conocimientos y quería aferrarse a algo para hacer una buena compra, parecía que por ese entonces el triángulo que parecía proporcional entre mayor velocidad de reloj, mayor performance, mayor precio era aceptado y en casi todos los casos, lógico.
Quizás esa fue una particularidad de la época dorada de Intel, la misma que solo tuvo una pequeña y casi desconocida sombra con Ciryx y su nomenclatura PR y que además mostró al mundo, ella misma y por sus medios, que la velocidad de reloj no era lo único importante, debido al lanzamiento de los primeros procesadores Celeron, que no eran más que Pentium 2 con menos Caché, lo que nos llevó a muchos a interiorizarnos un poco más y preguntarnos: ¿Que cosas llevan a dos procesadores a la misma velocidad de reloj a tener diferentes performances?
El principio del fin de una época de oro.
Años más tarde de la introducción del Celeron, comenzaría una nueva historia. Una empresa no muy conocida pero que ya había dado alguna que otra noticia con sus productos de bajo precio y buen rendimiento como los K6-2 se había puesto a jugar en serio, lanzó al mercado su (por ese entonces) As en la manga, el Athlon, un producto por la cual AMD fue tomada como un fuerte competidor de los Pentium 3, incluso muchos Power Users se pasaron de lado y se sintieron muy satisfechos por la respuesta de sus poderosos cartuchos negros, aparecían los primeros AMD Fanboys, y yo fui uno de ellos.
La más interesante competencia que tuvo el mercado de los procesadores de escritorio comenzó como se esperaba, la batalla de los megahertz, por ese entonces incluso AMD realizó un hito para la época, superar el Gigahertz con su Athlon antes que el Pentium III.
Luego del brillante renacimiento de AMD, Intel intentó contraatacar con su tan esperado Pentium 4, el que esperaban fuera el asesino del Athlon thunderbird no superaba ni a su predecesor en la batalla ciclo por ciclo, la arquitectura Netburst con sus incontables pipelines (tuberías) no era lo que prometían y por lo tanto se vendrían tiempos difíciles para Intel, parece que AMD aprovechó el tirón de tener una arquitectura vieja pero poderosa para mejorarla, y de paso, desterrar de una vez por todas la velocidad de reloj a la hora de vender sus procesadores, aparecían los Athlon XP con núcleo Palomino, y el llamado Performance Rating (quizás un réfrito del PR de Ciryx) llegaría para quedarse y a partir de ese momento, las quejas de los compradores porque su Athlon 2000+ no era de 2000 mhz, también.
La batalla de los Athlons XP contra los Pentium 4 fue de las más candentes de la historia de la informática, y una época de actualizaciones casi constantes de Cores, y un momento difícil para Intel, porque nunca un competidor lo había puesto en aprietos de esa manera, y es que, versión tras versión, los Pentium 4 nunca fueron procesadores dignos para el mayor fabricante de CPU’s del mundo, que intentaba mejorarles la performance agregando tecnologías varias (Hiper Threading, SSE3) y aumentando variables físicas como el tamaño del Caché, FSB y por sobre todo, la velocidad del reloj.
El IPC, ese nuevo, viejo amigo.
Mientras Intel seguía aumentando la velocidad hasta poner a prueba al silicio con sus Presscotts (cariñosamente llamados PressHOTS por el calor y el consumo que generaban) por el lado de AMD todo era más tranquilo, y sus Athlons más rápidos llegaron a ser los 3200+ con una velocidad real de 2200mhz, quizás en ese momento y salvo que no hayas tenido 2 PC’s con ambos micros para probar pensarías que lo de AMD rozaba el engaño, pero no, esos 2200mhz rendían mucho más que los de los Intel, el término IPC (intrucciones por reloj) se volvió moneda común para explicar que la velocidad real de reloj solo es una variable, y la optimización de las arquitecturas es quizás lo más importante, ya que gracias a ellas es posible ejecutar cálculos con menos instrucciones, un ejemplo de estas optimizaciones es la predicción de saltos.
El Pentium D y el fin de la nomenclatura de reloj.
Quizás en parte para que el gran publico acepte las nomenclaturas de las futuras estrellas de la empresa, la actual linea CORE con todas sus variantes, Intel allá por 2005 lanzó al mercado su Pentium 4 dual Core (el Pentium D), que, en lugar de utilizar la velocidad de reloj como nomenclatura, lo hizo en forma de modelos (820, 830, 840) como lo hacen las placas de video, este sistema dinamiza y permite jugar con varios factores implicados en la producción de procesadores, como el reloj, FSB, Caché, por lo que es posible que un procesador de 2 GHZ, 4MB de Caché y 1333 MHZ de bus tenga un número de modelo mayor (por lo tanto, mayor performance final) que uno con 2.2GHZ, 1MB y 1000 MHZ respectivamente, por lo tanto, el model number, a mi entender es un acierto de cara al comprador (y futuro usuario), ya que permite con un simple número resumir muchos factores claves en el desempeño general de un procesador.
Es por eso que los Megahertz perdieron relevancia, y ahora le dieron paso al número de Cores.
A veces me pongo a pensar que sería del mercado de los procesadores si AMD no hubiese pegado con tanta fuerza a principios de siglo, seguramente no serían tan rápidos ni térmicamente tan eficientes, imagino que estaría usando una estufa candente dentro de un Gabinete BTX y con una fuente de 1000 Watts, funcionando a una fracción de lo que lo hace un procesador actual.
Bendita sea la competencia.



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