Entró cabisbajo con su teclado de guerra bajo el brazo. Lo dejó sobre el mostrador y dijo “Mis hijos volcaron helado en el teclado, hay varias teclas que no andan y otras que se traban, quiero que lo reparen“.

Era posible que esa persona no conozca el valor de un Genius KB06 por lo que alguien se adelantó a comentarle que el arreglo de un teclado (por el tiempo que supone desarmarlo, limpiarlo y probarlo) en casos de teclados muy baratos puede ser mayor que el valor de uno nuevo, como seguramente podría ser el caso de este Genius. “Si hubiese querido comprar un teclado nuevo no hubiese traído este, sé lo que vale y solo quiero que me pasen un presupuesto por el arreglo de este teclado“.

GENIUS

La sensibilidad de la persona que se encontraba atendiendo (una chica muy joven) dijo basta y solo le pidió los datos para hacerle una orden de trabajo. Llegó el momento en el que el técnico tuvo que revisar el teclado. No solo debía desarmarlo, limpiarlo y probarlo, también debía cortar la parte del cable que lo conecta con la placa, lugar donde había un par de conectores casi desoldados para volver a dejar todo funcionando perfectamente. Como el técnico era de naturaleza curiosa, decidió romper el protocolo y llamar él mismo al nuevo cliente para comunicarle que el arreglo del teclado era de 1.5 veces el valor de uno nuevo. Le comentó punto por punto el costo del arreglo, para cuando había terminado el joven hombre por el otro lado del tubo exclamó “metele bala y confío en vos, estoy seguro que va a quedar bien, tengo ese teclado hace no sé cuantos años y nunca me dejó a pata, es lo más fiel que hay“.

Esta persona, protagonista de esta historia de ficción y que desde un punto de vista lógico podría catalogarse como no demasiado inteligente (incluso algunos podrían tildarlo de pelotudo) sin dudas es un ejemplo de alguien encariñado con una parte de hardware. Es un amor muy raro, generalmente en los humanos el amor por las cosas suele darse por la ropa, los vehículos y los juguetes de niño. El inexplicable cariño por el hardware se dá básicamente por las cosas más visibles  y que tienen un contacto diario con el usuario (generalmente periféricos, como el ejemplo del teclado). Los más entusiastas suelen encariñarse por las partes más intrínsecas de una computadoras, memorias, placas de video y microprocesadores, como es mi caso… ¡Como podría olvidarte, mi querido duron 700 que llegaba al Gigahertz!

¿Te has encariñado de una manera especial con una parte de hardware?