EPSON L200 (y cómo manda el mercado)
Desde hace varios años y con una timidez sorprendente comenzó a aparecer en el mercado de las impresoras un “add-on” que permitía abaratar de una manera importante los costos de impresión. El sistema conocido como "tinta continua” es un invento de algún visionario que pensó en abaratar costos agregando un injerto que le inyecta tinta a los cabezales de impresión.
Cuando el sistema funciona podría decirse que todo va como color de rosa. Impresiones baratísimas por tratarse de un inject y hasta un recambio de botellitas de tinta bien simple.
Pero al ser un injerto no todo siempre anda bien. Quizás la impresión sea barata, si. Pero la gran mayoría de estos sistemas a la larga convertían en un enchastre de tinta que a la larga terminaba hasta manchando las hojas que salían impresas. Ni hablar de que el mantenimiento de una impresora con este sistema terminaba siendo más costoso y se debe hacer con más periodicidad (de hecho, las pocas veces que he visto a “el gurú de Epson” que tengo como amigo limpiando una impresora con agua muy caliente para quitar la tinta de los plásticos fueron con estos equipos).
Quizás EPSON (la empresa más elegida para las impresoras de este tipo) haya visto un nuevo nicho en el mercado y decidió sacar su propio sistema de tinta continua incorporado en la impresora, y así nació la multifunción L200.
(La L200, una multifunción con las botellitas de tinta de fábrica)
La L200 vale alrededor de u$s 255. Un sistema continuo de tinta cuesta alrededor de u$s 45 más el costo de cualquier impresora que lo soporte y la instalación termina siendo, por lo general, bastante más barato que el costo de la L200.
Pero… al ser un sistema de fábrica es probable que a la larga necesite mucho menos mantenimiento que aquellas impresoras con el injerto. Otra cosa que afecta al precio es que las impresoras “normales” son vendidas debajo del costo de producción para luego mandártela a guardar cuando comprás los insumos, que por cierto, vienen cada vez con menos mililitros (es una vergüenza…). Con este sistema en donde se apunta al valor por impresión todo parece más sincero, te venden la impresora a “lo que vale” y luego vos pagá la tinta.
El temita acá es que al no ser “subvencionado” el precio de esta máquina se pone peligrosamente cerca de una láser a color (una HP CP1525 cuesta unos u$s 60 más) Quien esté metido en el tema podría dar una opinión mas experta acerca de los PRO y los contra de cada uno… aunque creo que a las láser no hay con qué darle…
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Parece que se rellena fácil, fijate acá.
Por lo que se ve los tanques tienen hasta una tapita para mandarles directamente tinta, así a lo guapo.
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