¿Nunca te encontraste en situaciones donde te hubiese gustado tener la SHOTGUN de Doom?

Bueno, yo si, pero obviamente como la vida real no es un videojuego y nadie quiere que hayan más pastores diciendo que los japoneses inventaron el mal (si no vieron este video no se lo pierdan) creo que encontré un balance entre tener una Shotgun (más precisamente una Mossberg M500) y seguir viviendo sin terminar en la carcel o en un hospital psiquiátrico internado por adicción a los videojuegos ya que en lugar de disparar municiones de verdad dispara unas bolitas de plástico a unos 280FPS (pies por segundo, algo así como 90 metros por segundo) que no son para tirarle a otras personas y/o animales porque tienen tanta potencia que hasta pueden sacar un ojo o lastimar la piel, pero sí para estas cosas:

1) Disfrutar el fetiche de tener una réplica de un arma del Counter Strike.
2) Disparar bolitas de plástico (municiones) a un “blanco” de telgopor.

mossberg

¿Que más se puede pedir por unos 80 pesos (unos U$S 20)? ¡Encima viene con 1000 bolitas!

En el caso de jugar con estas cosas se debe usar protección para la vista y la piel.