Cuando un disco rígido comienza a dar algunos problemas, como pueden ser reiniciadas extrañas del sistema operativo, chequeos de la partición en el arranque sin razón aparente, errores de escritura o lectura, como el del $Mft (master file table) o al copiar un archivo, en fin, esas cosas que nos hacen notar que algo anda mal debajo del capot de nuestra preciada maquinita y que nuestra experiencia informática también nos dice que es presisamente el disco rígido (o disco duro como le dicen en España) el que está generando esos problemas.
Lo primero que debemos hacer, luego del backup, es cambiar los cables de conexión, sean SATA o IDE.
Si siguen los problemas, hay que bajar (que lindo), si, al bajo nivel, y chequear el HD con HDD regenerator.
Es posible que se encuentren con una tomografía de disco que muestre un estado similar a éste.

Esas R en azul rezan algo así como “somos ex sectores defectuosos, ahora somos clusters buenos”
HDD Regenerator funciona, tengo HD’s que fallaban y luego de HDDregenerarlo, viven muy bien.
Pero por más que un disco quede libre de sectores defectuosos, la información en el índice de las particiones seguirá ahí, inmuta, vamos, que la herramienta es de tan bajo nivel que si reparó un cluster no le puede decir a la partición “escuchame, yo arreglé el Cluster número 4323123, marcalo como utilizable”, por lo que el sistema operativo, aunque el disco esté en condiciones nuevamente, el índice que utiliza el filesystem seguirá marcando el cluster como malo… a menos que lo rese¿tiemos?.

Para ello, existe Dfsee, una herramienta también de bajo nivel, que permite meterse entre lo más recóndito de los sistemas de archivo.
Obviamente todo el post es para ejemplificar solo un uso de esta genial herramienta, que además permite el clonado, diagnóstico, redimensionado, desborrado (¿alguien tiene una traducción a undelete? porque recuperar no me parece oportuna) en los filesystems más comunes de la actualidad, ellos son FAT32, NTFS, EXT2/3 y el filesystem del asesino.